El blog ¡Avivamiento como estilo de vida! destaca nueve características de un estilo de vida avivado. Esta semana enfocamos la séptima: ¡Unción!
A los 19 años fui nombrado coordinador de oración para mi universidad (Wheaton) que contaba con más de 2000 estudiantes evangélicos. Convoqué una reunión de oración y 12 personas comparecieron. ¡Fue un golpe muy duro! Había grupos pequeños de oración por todo lado – en los dormitorios, en los equipos de deporte, en los grupos musicales. No tenía ningún sentido que yo tuviera ese cargo sólo para tener un pequeño grupo de oración más. Entré en desesperación santa. Le dije a Dios que Él tendría que hacer algo inédito o yo entregaría el cargo. Sin entrar en detalles, experimenté algo que literalmente cambió mi vida. Por una hora el diluvio del Espíritu Santo en un grupo pequeño de cuatro personas me dejó sin palabras. Lo único que conseguí decir fue “Ohhh, Guau!!!” Eso, a finales de 1972, marcó el inicio de un movimiento de avivamiento en la universidad.
Hoy busco una nueva unción. Dios me ha dicho que debo vivir plenamente en la unción que tengo mientras busco algo mayor. Estoy convencido que la desesperación santa es la clave que abre el cielo para un nuevo derramar del Espíritu. Mira las quejas de Moisés cuando Dios lo llama (Ex 3 y 4). El dolor, miedo y quejas de Gedeón (Jue 6). Las terribles pérdidas de David (1Sm 18-21) hasta llegar a la cueva de Adulam. Dios hace cosas increíbles en la cueva. ¿Recuerdas a Elías (1Re 19)? La historia de Gedeón comienza por allí (Jue 6.1-6). Las quejas del profeta llorón, Jeremías (12.1-4) después de las cuales Dios lo invita a subir de nivel (12.5). Las quejas de Habacuc (Hab cap. 1) que abren toda una nueva visión. El malestar total del pueblo de Dios (Is 5.25-6.1a) como contexto del llamado de Isaías (6.1-7).
¿Que puedo hacer para aumentar mi desesperación santa? Principalmente ser sensible a motivos de angustia, dolor, tristeza y pérdidas. En vez de huir de eso, abrázalo. Piensa en la posibilidad de pasar 10 minutos por día de rodillas rogando, clamando, que Dios aumente tu capacidad para sentir el dolor de Él con relación a Su iglesia, Su Novia. Que te ayude a ser como Jesús, un varón de dolores, experimentado en sufrimiento. Isaías 53 no es simplemente una profecía sobre el sufrimiento del Siervo de Jehová. Es una profecía que se aplica a todo verdadero ungido – que es el significado del nombre Cristo.
Otras fuentes que pueden contribuir a la unción.
1.Hambre y sed. Ya sean los tuyos o los otros. Cuando una persona verdaderamente hambrienta hace una pregunta desde su corazón, una gracia sobrenatural nos llena para responderle.
2.Sinergia. Personas que son un carbón ardiente y traen energía a tu corazón, tu mente y toda tu vida. ¡Esas personas valen oro! ¡Invierte tiempo en estar con ellas!
3.Afirmación de tu llamado. Hoy, mientras escribo esto, es el día de Pentecostés. Esta mañana leí una propuesta de mi líder de la Década de Hacer Discípulos en la Alianza Evangélica Mundial. Llevábamos años sin ver avances fuera de América Latina. Y en los últimos meses hemos escuchado muchas conversaciones confusas, sin claridad y visión sobre la Asamblea General de la WEA, que se celebrará en octubre, un evento que tiene lugar cada seis años. La propuesta que leí esta mañana de mi líder fue un sonido de trompeta que llenó mi corazón y mente. Fui profundamente conmovido. Todavía no sé si fue apenas un momento emocional especial o el inicio de una nueva unción.
4.Quejas. Las tuyas y las de otras personas. Toda emoción puede ser según Dios o según el mundo (ver el estudio en 2Co 7.8-11 en la Biblia de Discipulado). Y las quejas pueden ser según Dios o según el mundo. Una de mis quejas hoy es que pocas personas comentan los blogs. Confesando esa queja, te ruego que escuches a Dios a través de este blog y comentes lo que Él te está diciendo, añadiendo valor a este blog al compartir lo que Dios te está llamando a hacer como preparación para una nueva unción. (Si colocas un comentario, pido que indiques tu país después de tu nombre para ayudarnos a conectarnos mejor 😊.)
Dios me dio una oración de cuatro líneas durante COVID. Te desafío a hacer esta oración por 30 días seguidos con una pausa después de cada línea para oír a Dios. Al finalizar los 30 días, haz un resumen de lo que Dios hizo durante ese tiempo. ¿Quién sabe? ¡Posiblemente descubrirás que estás en el camino de una nueva unción 😊!
Dios, quiebre en mí todo lo que necesita ser quebrado (Selah, pausa divina)
Sane en mi todo lo que necesita ser sanado (Selah, pausa divina)
Llene en mí todo lo que necesita ser llenado (Selah)
Unge en mí todo lo que necesita ser ungido (Selah
David Kornfield
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