¿Alguna vez has sentido que tu ministerio es un «hacer» constante que ha dejado de lado tu «ser»? Como formador de pastores coaches de Iglesias Faro, me encuentro a menudo con líderes que brillan por fuera, pero cuyas lámparas internas están parpadeando.
¡Somos desafiados a la generosidad en el Antiguo Testamento!
Dios bendice el corazón generoso y prospera todos sus emprendimientos – Dt 15.10.
Da con generosidad y serás más rico; sé tacaño y lo perderás todo – Pr 11.24
El generoso pensará generosidades, y por sus generosidades será exaltado -Is 32.8 NTV
“Pero olvida todo eso; no es nada comparado con lo que voy a hacer.
19 Pues estoy a punto de hacer algo nuevo. ¡Mira, ya he comenzado! ¿No lo ves?
Haré un camino a través del desierto; crearé ríos en la tierra árida y baldía.
(Jehová (Is 43.18-19, NTV)
Este versículo marcó la Cumbre en Bogotá en marzo de 2025.
Vivimos en un tiempo donde muchos pastores y líderes sienten el peso del ministerio, pero también el anhelo profundo de ver iglesias saludables, discípulos maduros y un movimiento que se multiplique. La pregunta no es si necesitamos discipulado. La pregunta es: ¿estamos formando discípulos que formen discípulos?
En octubre de 2023, recibí el mayor regalo de estos últimos años: ¡la Biblia de Discipulado! A partir de entonces, mi estudio de la Palabra fue profundamente renovado. Hoy puedo decir como el salmista: ¡Qué dulces son a mi paladar tus palabras! Son más dulces que la miel. Sal. 119:103.